Seguimos en una pausa mundial debido al coronavirus, no habrá Juegos Olímpicos este año, tampoco hay estadios abiertos, cero futbol, no al tenis, ni al basquetbol, bueno… ni ciclismo. Estoy comenzando a extrañar los domingos de paseo en bicicleta alrededor del ángel de la Independencia.

Ultimamente he leído diferentes comentarios en redes sociales acerca del cambio de fecha de los Juegos Olímpicos, estos son algo así: «pueden cambiar lo que quieran, no pierden nada», «se preocupan más por eso que por lo que esta pasando en su colonia», «los Juegos Olímpicos no importan tanto como los empleos reales perdidos de sus familiares…» y muchos más del mismo estilo, esto me causo controversia.
En México la situación de pandemia esta empeorando, se están perdiendo empleos, el dinero se acaba, la gente sigue enfermando y no solo de coronavirus, el estrés de la situación que estamos viviendo detona diferentes enfermedades como hipertensión y muchas complicaciones más, pero no solo es aquí, ¡todo el mundo esta padeciendo!
En el deporte no solo trabajan las estrellas que están bajo los reflectores, hay mucha gente detrás de ellos y de los eventos cancelados y pospuestos qué dependen de estos para vivir. No es momento de pensar individualmente, es hora de ser solidarios y comprensivos, entender que en cualquier lugar del mundo hay gente en la misma situación que nosotros y sea cuál sea el trabajo que desempeñemos, es un trabajo para poder seguir adelante.
La pandemia por Covid-19 nos afecta a todos, ayudar y respetar para continuar.
