Belén (Belu) Vargas
Una mujer introvertida, esporádicamente extrovertida, misma que a pesar de sus miedos, se aferra a lo que quiere. Ambiciosa en el mejor de los sentidos. Amante de la música «rarita», al igual que de la más convencional, una de las cosas que más la hacen feliz son los conciertos. La honestidad y la humanidad son las virtudes más grandes que puede encontrar en una persona. Su característica más representativa en la sensibilidad.
Su vida como mujer, como habitante del Estado de México y como estudiante de la Carrera de Comunicación la han llevado a interesarse en informar a la población sobre temas cruciales sobre cultura, política, entre otros, además de temas de su interés personal. Considera que el estar bien informado es una herramienta esencial contra las formas de manipulación actuales. Actualmente es un miembro de una agencia de comunicación creada a través de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC). La honestidad y la humanidad son las virtudes más grandes que puede encontrar en una persona.

Alejandro Gómez
Apasionado de la vida, quien se entrega al máximo cuando algo le interesa, pero a su vez se nota cuando algo no le importa. A través de los años he tenido varias lecciones de vida y solo puedo decir lo siguiente… Disfruta el momento, de los pequeños detalles y de las personas que de verdad están ahí hasta en los peores momentos. He aprendido a vivir al máximo y no quedarme con las ganas de nada, ya que para mí “el hubiera” no existe, y es preferible arrepentirse de lo hecho que quedarse con la duda de lo que no se hace. A su vez aprender a perdonar, porque cargar con rencores no es bueno, pero sobre todo aprender a pedir perdón, ya que esto te hace crecer como persona y sin duda es una virtud que muy pocos tienen. “Hoy estamos, mañana quien sabe” esta es una frase con la cuál me siento muy identificado, y por eso mi filosofía de vida. Para mi todo suma, hasta las cosas “malas”, porque incluso la peor situación te deja algo bueno en la vida y claro somos humanos, nos vamos a equivocar y el problema no es ese, sino cometer el mismo error una y otra vez.
Hoy puedo decir que soy un estudiante de comunicación a punto de concluir la licenciatura, a quien le encanta escuchar a las personas, porque en muchas ocasiones lo único que necesitan es eso, ser escuchadas y claro si lo requieren darles un consejo, Soy una persona con un gusto increíble por bailar y actuar, me encanta viajar en compañía de mis padres, hermana y/o amigos. Para mí, mis verdaderos amigos, también son mi familia y puedo decir que soy muy afortunado por la gran familia que tengo, ya que me han apoyado y sobre todo me han enseñado lo que es lealtad. Estoy construyendo en compañía de un gran equipo un proyecto muy bonito llamado “Diving Music” el cual me ha motivado mucho a seguir aprendiendo y darme cuenta de que, si se quiere y desea, claro que se puede, todo es cuestión de actitud, de entender que si tú estas bien, todo a tu alrededor lo estará. La clave de todo es estar bien consigo mismo.

Arturo <<Tavo>> Meléndez
Ávido explorador de frecuencias nuevas; gran fanático del death metal, harsh noise, plunderphonics, grindcore, industrial y hasta los géneros musicales que no se han inventado. Rock y pop, claro está. Devoto del cine, con especial trato a las rarezas experimentales del siglo pasado. Poco apegado a la novela pero frecuente lector de todos aquellos que han buscado interpretar el mundo a través de algo que se han obstinado en llamar “no-ficción”.
Colaborador también de Revista Primera Página; me entusiasma escribir reseñas de cine, música, teatro, y todo aquello que atraviese mis ojos y llene mis sentidos. Apasionado, especialmente, de los conciertos de rock y metal, que llenan mi alma con cada vibración de las cuerdas. Ferviente explorador de ese vasto océano que llaman Historia del Arte. Músico súper aficionado con experiencia en guitarra de aire, batería de pupitre y canto en la ducha… En realidad sí me defiendo con un par de notas. En menos palabras: un espíritu curioso y un alma enérgica.

Alexis Ruiz
Vivir en el Estado de México desde mi natalicio implica enfrentar múltiples retos en la cotidianidad, como lidiar con el perenne tráfico, una contaminación unas veces más grises y apestosas que otras. Permanecer en estado de alerta contra esos zombies que no devoran carne, sino pertenencias ajenas de todo trabajador y estudiante: los asaltantes del transporte público. También ha significado, por otra parte, conocer el folklore que constituye al mexicano habitante de la periferia de la Ciudad de México. Ese que se siente varado en un limbo. Un lugar donde no se identifica completamente como citadino ni mucho menos como provinciano. Bueno, en ese lugar me he desarrollado yo, un profesional de la comunicación de la UNAM, ávido por el arte, el cine, la literatura. Pero también por aquellos lugares desconocidos de la cultura a la que pertenece. No me refiero (del todo) a lugares físicos, más bien espirituales. Esa caja negra que necesitamos entender para construir una sociedad distinta, más armoniosa.
Por lo que, dentro de mis intereses, se ubica una insaciable búsqueda de respuestas a través de la lectura de filosofía, novelas, historia y ver cine. De escuchar a las personas. Escuchar la historia de la señora que vende gorditas en el tianguis. La historia de los obreros que viven al día. De amigos con propuestas musicales emergentes. De mis compañeros de estudio con sueños esperanzadores. De conocer las historias de toda esta comunidad que nos haya en este limbo entre la ciudad y el resto del país; y que deben de ser contadas y escuchadas (o leídas) por más personas. Un ideal que es posible gracias a todas las herramientas interactivas que hoy poseemos. De aquí surge la necesidad de participar en este portal web hecho para nosotros: los No-Citadinos, mal llamados “mexiquenses”. Un espacio donde podamos desahogar todo lo que nos caga de este lugar, pero también de todo lo que nos ha brindado, empezando por la pluralidad cultural de la que somos un fruto incomparable.

Brenda (Raven) Salazar Capilla
«Las mujeres de la periferia existimos porque resistimos» dirían las feministas no pertenecientes a la céntrica CDMX y eso es lo que vivo, una resistencia tan abrumadora que me hace agradecer llegar sana y a salvo todos los días (lo mismo con mis amigas y compañeras), pero asimismo tan combativa que me provoca no querer esperar con los brazos cruzados a que las cosas mejoren; no, no soy feminista, pero estoy en proceso. Ante una realidad violenta tan avasalladora descubrí que la empatía es una de las claves en la vida y la unión siempre va a hacer a la fuerza. Reconocer lo anterior me conecta con mi sentido «humano» se que a veces soy frágil, que lloro, me derrumbo y también me levanto para gritar más fuerte, para reír y para seguir sorprendiéndome. Por suerte tengo a mi lado a mi novio, mis amigas y mentores, que son pilares importantes en mi vida.
Los sentimientos y emociones tienen un gran peso para mí, la pasión en general me define y adoro las buenas historias, sobre todo aquellas que no provienen de lugares comunes sino de las bocas de los mal llamados «sin voz», quizá precisamente por eso creo en la idea de «hacer común» que es la esencia de la comunicación. Creo fielmente en la idea de generar arte a partir del dolor como método para sanar (y no por esto excluyo cualquier otra emoción o sentimiento), mis medios son la actuación que me llena el alma y el cine que me fascina, también me encanta soñar y el día que me decidí a deconstruir el amor romántico me sentí más libre.

Tania Caltzontzin
Estudiante por las mañanas, asistente de producción por las tardes y un cuerpo de estrés 24 horas al día. Me gusta vivir en incertidumbre, pues soy inestable y distraída en exceso (buena herencia de mi madre), estoy consciente de que las cosas buenas cuestan, así que trabajo para lograr objetivos a corto y largo plazo, y que mejor experiencia que la televisión para eso, el estar «en llamas» continuamente me hace sentir útil y satisfecha cuando el día termina.
Estoy enamorada de la danza, de las puestas en escena de la misma, su práctica, su estética… todo; de no estar sumergida en el maravilloso y enfermo mundo de los medios, pasaría el día completo en teatros y exhibiciones de ballets nacionales e internacionales, pero amo más mi profesión, ¡heme aquí! Buenas las frases que destacan que no veas el trabajo como «trabajo» sino como tu propio hobby, cierto, no desperdiciar la vida en algo que no te cause ese bienestar al final de cada semana y sin esperar con ansias el viernes de quincena. Apenas estoy iniciando el largo camino al mundo fuera de los escudos de la universidad y me siento ansiosa por saber lo que en realidad es estar en llamas.

Nancy Martínez
Mujer de cuerpo resiliente y voluntad inquebrantable, un capullo a punto de estallar y un cúmulo de aspiraciones que luchan por transcender. Futura comunicóloga comprometida con su familia, con sus amigos, con sus conocidos, con sus vecinos y por supuesto, contigo.
En la vida no hay paso corto, cada paso que damos simboliza una meta más. Tengo la firme idea de que, aunque los miedos nos insistan en permanecer estáticos, el dejar huella en el mundo nos exige luchar y sobresalir.
Mis gustos se funden en la música, el deporte, el folklor, el baile, la producción multimedia, el romanticismo y la esencia misma de los hechos humanitarios. Me pierdo en el ambiente hogareño y aunque tengo una personalidad introvertida, excepcionalmente me gusta involucrarme en ideas locas que marcan mi memoria.
Mi pasión se localiza en la comunicación, misma que se ha instaurado en las fibras de mi ser, por lo que conectar a la población con su entorno es algo que me llena el alma. Dedicación, disciplina y humildad son mis entrañables compañeras en cada experiencia; no hay mejor manera de existir, que disfrutar lo que se vive.

Misael García
Uno de los desafíos más grandes en la historia de nuestra especie es el enfrentamiento de nuestras ideas ante la realidad. Las letras son los elementos que apoyan a trasladar los escenarios mentales al presente. Unidad y apoyo: valores que identifican a Misael García, joven estudiante de comunicación con experiencia en la integración de equipos para el progreso de la difusión cultural.
Todos los trabajos de Misael García se trasladan a un ejercicio de reflexión y acercamiento a las sociedades. El presente y pasado debe ser cuestionado para confrontar la oscuridad del futuro. A través de la escucha activa se podrá acercar a la conformación de una decisión colectiva: crecer sin miedos.
La comunicación y las artes son los hogares donde se originan los cambios
Mario Vez
Si no te ríes mucho, entonces no disfrutas la vida. Esa es la frase que me define, una persona que busca sonreír y ser feliz a pesar de cualquier adversidad y una de las mejores formas de reír y hacer reír es comunicando puras buenas cosas. La fuerza también te permite ser feliz, es por eso que procuro siempre ser fuerte y nunca dejar que me doblen por más duro que sea el golpe.
La comunicación me ha permitido conectarme con todo lo que me apasiona, desde el arte hasta el deporte y siempre me esmero en plasmar en todo lo que hago esa pasión que siento al hacer cualquier tarea que me propongo, pero para que todo salga bien debe hacerse con respeto, honestidad, solidaridad y colaboración.
Seamos felices, debemos sonreír, afrontar todo con l a frente en alto y demostrar que la buena vibra también es una forma de comunicarte.
Jherson Monroy
Creo fervientemente que el arte puede salvar nuestras vidas por eso dedico mi tiempo a la enseñanza, creación y promoción del mismo. Busco llevar a todos los rincones del barrio ese sentimiento que durante mi formación en la licenciatura en comunicación he experimentado: el amor y la emoción de aprender algo nuevo todos los días.
Me gustan lo videojuegos, andar en moto, la música del mal llamado guetto y las enchiladas suizas, soy un hombre de pocas palabras, habladas, porque escritas no hay quien me pare, así que seguramente nos leeremos por ahí.



