Helicópteros israelís lanzaron un ataque con cohetes en los barrios sureños de Siria, no se registran víctimas mortales. En medio de la pandemia mundial por COVID – 19 se respira una abrumadora normalidad en medio oriente, lamentablemente los conflictos armados no se han detenido aunque la situación mundial es otra y para la mayoría de países hay otras necesidades sanitarias ahora mismo.
Desde la partición de Palestina y la creación de Israel después de la Segunda Guerra Mundial ha existido un conflicto de ideales y creencias entre las personas de Israel y Siria, conflicto en el que Las Naciones Unidas han intervenido dos veces, en 1947 y 2003, sin embargo, ahora que la ONU y la humanidad están peleando una batalla contra una enfermedad mortal estas dos facciones radicales encuentran un momento para poder seguir peleando, siendo que ambos países cuentan con casos diagnosticados del nuevo coronavirus.
Los constantes bombardeos sobre ambas regiones han destruido incontables vidas, y en este caso, incontables cantidades de suministros médicos se han perdido, además de dinero que bien podía ser utilizado para la atención de las personas. No solo son destruidas casas y escuelas, también hospitales.
Definitivamente debemos sentirnos afortunados por la situación, porque a pesar del confinamiento no nos exponemos diariamente a la barbarie que se puede presentar a cualquier hora en otras latitudes. Ahora, cuando las personas debemos estar unidas a la distancia, Israel y Siria demuestran tener otras motivaciones.
