Hoy 12 de mayo, se celebra el Día del Comunicólogo, por lo que es importante que conozcas algunos datos que probablemente no conocías sobre nosotros y las razones por las cuales, los profesionales de la comunicación también lloramos.
Para empezar, no somos comunicólogos
En realidad, muchos de los profesionales que nos dedicamos a la creación de productos comunicativos, no somos comunicólogos.
Un comunicólogo es más bien aquel que estudia y analiza los procesos comunicacionales desde un planteamiento teórico, es decir, hace investigación para explicar el funcionamiento de los momentos en que dos o más agentes interactúan a través de las expresiones que generamos, sean lingüísticas o de tipo no verbal.
Y, entonces… ¿qué somos?
En todo caso, si hoy es el Día del Comunicólogo, toca felicitar a todos aquellos que producen teorías, análisis y conocimiento sobre el tema. El resto de los que estudiamos comunicación en la universidad y no producimos conocimiento, nomás somos comunicadores. Ji ji, lamento arruinar un poco la fiesta.
En resumen, si no haces investigación para responder a cómo funcionan los procesos de comunicacionales, entonces probablemente eres un comunicador… ¡y a mucha pinche honra!
Ni comunicólogos ni todólogos
La comunicación y el campo laboral son excesivamente amplios. De verdad, lo son, en todos los sentidos.
Muchos se especializan en crear productos comunicativos a través del diseño, otros de la escritura periodística, otros de la producción de medios electrónicos (como la tv y la radio); otros a crear estrategias publicitarias, otros más incluso en la música y un sinfín de etcéteras.
Pero lo importante aquí es que se tenga claro que de verdad, no somos todólogos. En muchos empleos, sobre todo de áreas digitales, explotan a estudiantes o recién egresados de la licenciatura porque creen que estamos especializados en todo, cuando la realidad es que nel pastel.
Por ello, es importante que cada chango agarre su mecate y se especialice en lo que le apasione para que no nos exploten durante toda nuestra vida y seamos felices por siempre (sí ajá)
Es lo que hay
Muchos de nosotros en realidad queríamos estudiar cine; otros artes visuales o diseño; otros querían actuación y otros más publicidad o mercadotecnia.
Lamentablemente muchas de esas carreras solo se encuentran en escuelas privadas, que son algo caras. Y las condiciones económicas de este país para el sector estudiantil son bastante desiguales.
Aún así, las licenciaturas en comunicación (y dependiendo de la universidad y su plan de estudios) tiene la gran ventaja de que pueden abarcar prácticamente todo, además de los tantos cursos y diplomados a los que hoy tenemos acceso en la dimensión virtual.
Somos como la humedad: estamos en todo
Como decía, por fortuna la comunicación está en todo, y podemos trabajar en muchísimas áreas y con profesionales de todas las disciplinas y oficios.
Desde el periodismo científico; campañas de comunicación (de salud, ciencia, deporte, cultura); el mundo artístico: la fotografía, el cine y la literatura; las comunicaciones internas de cualquier tipo de organización; la investigación en ciencias sociales; la docencia y un montonal más.
En fin, ¡A celebrar!
Por eso y por muchas otras razones, debemos sentirnos orgullosos por nuestra labor, sin importar el rubro en el que nos encontremos. Pues crear mensajes no es cualquier cosa: tiene su chiste y es maravilloso.
Así que, con temor a parecer un poco aguafiestas por cambiarle el nombre, a todos los profesionales de la comunicación, Limbo MX les desea un ¡Feliz día del… Comunicador!
