El despertar… a la fuerza. Según yo, me despierto todos los días a las 7 am (ajá, sí), luego hago un poco de yoga para aliviar el entumecimiento de mi espalda, brazos y hombros debido a las cantidades industriales (y a veces innecesarias) de tarea que dejan algunos de los profesores con su pedagogía indiferente,Sigue leyendo «La rutina en la cuarentena»
